VÍDEO 1; CULTO AL CUERPO
En este vídeo podemos ver como se relaciona el cuerpo perfecto con la idea del cuerpo máquina y una persona que inicialmente no tiene ningún problema en relación a su cuerpo. Es su compañero el que le incita a meterse en ello y le acaba creando una obsesión por su cuerpo. A raíz de ello comienza a tener problemas, por lo tanto, podemos decir que la consecución de un cuerpo perfecto, que no existe, te lleva a tener en ocasiones problemas y graves.
Parodia muy divertida que asemeja la relación entre un yonki y el camello.
VÍDEO 2 y 3; VIGOREXIA
Cuando hablamos de vigorexia nos referimos a lo contrario de anorexia.
La persona padece un trastorno obsesivo compulsivo para modelar su cuerpo, con la finalidad de que sea grande y muy fuerte, como es el caso del protagonista del vídeo número tres. Nunca se ve lo suficientemente grande y fuerte, sino todo lo contrario, esto es lo que se denomina vigorexia. Mientras que las personas con anorexia lo que buscan es estar muy delgadas, el problema está en que se ven siempre gordas.
Este comportamiento obsesivo por el cuerpo, acaba afectando en todas las facetas de la vida de la persona que lo padece, como vemos en el vídeo comentado.
dijous, 24 d’abril del 2008
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39 comentaris:
La vigorexia es una enfermedad, podríamos decir reciente, pero también creciente. Todos, o por lo menos aquellos que frecuentamos los gimnasios ya sea para trabajar, pasar el rato, etc. Siempre nos ha sorprendido la cantidad de gente que al acabar una serie con las pesas se acerca al espejo y se toca el músculo trabajado para ver como ha aumentado su volumen. Hay que afirmar que no en todos los casos podemos hablar o usar la palabra vigorexia ya que al tratarse de una enfermedad grave, deberá llegar a unos límites.
Pero lo cierto es eso, la gente no acude a los gimnasios para cuidar su salud, sino para mejorar su imagen aumentando el volumen de su cuerpo. No se busca un equilibrio corporal como podría ser el cuerpo de un bailarín totalmente equilibrado sino todo lo contrario se busca la desproporción.
También hay que resaltar todo el mercado oculto que se mueve tras esta nueva imagen modelo, por la calle podemos observar antiguos musculosos convertidos en masa grasa, pero lo mejor es que ellos siguen con lo mismo, con tal de estar grandes, siguen con sus camisetas apretadas, marcando el no se que, y con los brazos separados intentando aparentar que el dorsal o el tríceps le molestan para cerrarlos.
Como resumen decir que nuestro texto no ha sido muy coherente y ni siquiera ha estado relacionado directamente con lo expuesto en el video, pero nuestra intención era dar un baturrillo de ideas que hicieran pensar y relacionar este fenómeno con nuestra vida diaria.
PAOLA ZAHONERO
PAU SALVÁ
Como comentan los compañeros, la vigorexia es una realidad. Cada día vemos más personas que practican actividad física con motivaciones que van más allá de la salud, motivaciones estéticas que llegan a repercutir en el organismo de forma negativa, llegando a crear una adicción al ejercicio, sin importar lo que ello pueda acarrear. Es lo que conocemos como vigorexia o complejo de Adonis.
La vigorexia “es la excesiva práctica del deporte debido a una obsesiva preocupación por el aspecto físico, acompañada de una distorsión del esquema corporal”. Es frecuente ver en salas de musculación muchos usuarios acomplejados, se ven delgados y sin musculatura, cuando realmente tienen dimensiones corporales desproporcionadas.No es algo reciente, en 1993 Harrison G. Pope hizo mención al término llamándolo “anorexia reversa”. Esta obsesión ha evolucionado de una forma desorbitada, llegando según este autor ha existir casi un 10% de hombres vigoréxicos, de los nueve millones que acuden a gimnasios en España. Así lo matiza el Consejo General de Colegios de Farmacéuticos, que calcula que existen unos 700000 casos, como vemos una cifra desorbitada.
Según hemos visto en clase, podemos decir que el tiempo de ocio se llega a convertir en un tiempo de castigo, en un tiempo en el que estas personas se sienten obligadas a mejorar su cuerpo, tratándolo como un producto con el que nunca se está satisfecho, como se observa en los vídeos 2 y 3, dedicándose con exclusividad a la práctica física en el gimnasio, y si no es así se sienten mal.
Existen diversas causas de este fenómeno, sobretodo de índole sociocultural, ya que la mejora del físico es lo que más preocupa a la sociedad, sobretodo a los jóvenes, añadiéndose a la anorexia y a la bulimia la vigorexia y la ortorexia (preocupación por la ingesta de alimentos sanos), que en la mayoría de casos vemos que van unidas. También psicológicas, son normalmente personas inmaduras con baja autoestima y que se ven como fracasadas. Y entre otras biopsicosociales, en nuestra cultura el cuerpo se ve como una de las necesidades prioritarias de las personas, se llega a desvirtuar la escala de valores de las personas, encontrándonos con el culto al cuerpo como el valor más importante.
El ir hacia un “proyecto de cuerpo” hace que las personas sigan una conducta que produzca consecuencias negativas, tales como problemas orgánicos y lesiones, repercutiendo negativamente sobre los huesos, tendones, músculos y articulaciones. Se siguen dietas con gran cantidad de proteínas e hidratos de carbono y poca de grasa, ocasionándoles muchos trastornos metabólicos. Y, como no, se utilizan anabolizantes para incrementar el volumen corporal, sin saber los trastornos que estos producen, entre los más conocidos problemas cardíacos, atrofia testicular, disminución de la formación de espermatozoides y retención de líquidos, irregularidades del ciclo menstrual en las mujeres, etc.
No solo existen consecuencias biológicas, sino también psicológicas (depresión, ansiedad, deterioro de las relaciones sociales) y socioculturales (aislamiento, problemas en las relaciones interpersonales, enajenación).
Como profesionales de la actividad física y el deporte debemos ser conscientes de los problemas que existen e intentar cambiar la visión y la orientación de estas personas, haciéndoles ver las consecuencias negativas de este tipo de prácticas. Lo ideal sería, desde mi punto de vista, el disfrute de la actividad física como práctica en nuestro tiempo de ocio.
Referencias bibliográficas: Martell Alonso, C. “Vigorexia: enfermedad o adaptación”. Revista Digital -Buenos Aires. N° 99. 2006
Consultado en: http://www.efdeportes.com/efd99/vigorex.htm.
Alfredo Lidón López.
Hay una lectura histórica de todo esto. Y es que los modelos deseados a lo largo de los siglos posteriores a la Edad Media, con la llegada del Renacentismo, han seguido un aptrón común hasta nuestros días: se busca en lo corporal lo que el momoento histórico no te ofrece.
Por ejemplo, si pensamos en un par de siglos atrás, una tez blanca y un cuerpo regordito en una mujer era un modelo completamente ideal. Esto era porque entonces la comida escaseaba y el trabajo al sol era frecuente, con lo que mujeres delgadas y morenas, abundaban. Por no hablar de que la anchura de caderas, ahora considerada poco menos que un castigo divino, se codiciaba, pues se entendía que era signo de fertilidad.
Con los hombres, igual: ahora que apenas necesitamos un volumen y tonicidad muscular, ya que generalmente trabajamos con maquinaria y adelantos tecnológicos, se estila un cuerpo de herrero del s. XV.
Los pechos femeninos, lo mismo: una mujer hace 200 o 300 años solía tener alrededor de 6/8 hijos mínimo, lo cual requería pechos abundantes para amamantar. Ahora las mujeres tienen uno si acaso, lo cual conlleva una bajada de la talla, y se busca el aumento de pecho.
De la comida, tres cuartos de lo mismo: preguntad a vuestros abuelos si recuerdan a alguna anoréxica en sus años de juventud. Se reirán. Como había escasez de comida, la gente no tenía tiempo de tonterías: comían cuando podían y todo lo que podían, porque no sabían cuando comerían fuerte de nuevo.
Supongo que habrá muchos más estereotipos corporales de este tipo, y si lo pensamos un poco, todos responden a este patrón al que yo me refiero.
los videos sobre la vigorexia han sido muy significativos, y cada uno de ellos nas ha dado una versión y una forma de comenzar a pensar sobre este problema.
La vigorexia, no esta reconocida como enfermedad, por la comunidad médica internacional, pero se trata de un trastorno o desorden emocional donde las características físicas se perciben de manera distorsionada, al igual de lo que sucede cuando se padece de anorexia, pero a la inversa.
Vigorexia no es exactamente un trastorno de la alimentación, pero guarda una estrecha relación.
En la persona vigoréxica, se presenta una sintomatología muy parecida a la de las personas anoréxicas, sólo que, cuando las anoréxicas se ven excedidas de peso y luchan por bajar de peso (y lucen su flacura con orgullo), las personas vigoréxicas se sienten escuálidas y quieren aumentar cada día más su masa muscular, luciendo con orgullo su apariencia exageradamente.
La persona con vigorexia se obsesiona por verse musculosa, se mira constantemente en el espejo y acude a la báscula frecuentemente. Abandona sus actividades sociales y le dedica todo el tiempo posible al gimnasio y a entrenar. Los regímenes alimentarios de una persona con vigorexia son ricos en proteínas, le dan demasiada importancia a los anabolizantes y a los productos dopantes. Los afectados son en su mayoría hombres de entre los 18 y los 35 años de edad, quienes comienzan a dedicarle demasiado tiempo a los ejercicios propios de un gimnasio. Al dedicarles de entre tres a cuatro horas diarias, le restan importancia al resto de sus labores y ocupaciones cotidianas.
david escribano ruiz
Como ya han explicado lo que es la vigorexia no voy a extenderme en explicar lo que es, solo quiero aportar una pequeña reflexión personal acerca de los videos que vimos en clase.
La verdad es que el video del culturista que decía que esperaba ganar algún título para así sentirse mejor consigo mismo me impactó bastante, era una persona que sabía de su problema, que había descubierto que no era el único en sufrirlo, sabía del peligro psíquico y físico que llevaba implícita la práctica excesiva de la musculación. No entiendo como no podía decir basta a esa obsesión, intentando ser feliz aceptándose a sí mismo y viendo el ejercicio desde un prisma más saludable, menos obsesivo.
Siendo que trabajo en gimnasios, tengo la oportunidad de comprobar como muchos jóvenes y otros que no lo son tanto sufren de esta obsesión, a la cual no quiero llamar enfermedad, porque en algunos casos suele ser una manía pasajera en la que confluyen muchas circunstancias: la presión de los amigos, la moda de estar bien físicamente (en cuanto al aspecto), las ganas de atraer a l@s del sexo opuesto... En muchos casos esta "manía" se pasa con el tiempo, ¿pero que ocurre cuando esto deja de ser una manía y se convierte en una enfermedad obsesiva?, ¿qué problema psicológico tiene una persona que recurre a sustancias nocivas para la salud con tal de ser más grande y sentirse mejor y más fuerte? (lo cual creo que es mentira, creo que a medida que el tiempo pasa esas personas se sienten peor consigo mismas), en mi opinión estas personas tienen carencias individuales que vale la pena identificar, pues todas estas modas que se venden traerán consecuencias nefastas y es nuestro deber como profesionales del ejercicio físico saber como combatirlas y dar explicaciones a aquellos que la necesiten, a aquellos que nos planteen la posibilidad de ingerir sustancias nocivas para la salud. Es necesario que la educación aborde este tema pues es algo que los niños deben saber, que la salud es para cuidarla y conservarla cuanto más mejor, pues es un problema que los jóvenes deben identificar y percibir como algo que no quieren para ellos. Esta sociedad nos vende cosas que no son reales, entre ellas la de la felicidad gracias a un cuerpo perfecto, el cual no existe ni existirá, la búsqueda de la perfección es una tarea inútil y en la búsqueda de la felicidad no hay más camino que el de ser feliz con lo que se tiene y con lo que se es.
Comentario anterior: Alberto Paniagua Porta
El que més em preocupa de la vigorexia és l'aïllament amb el qual cau la persona.
Totes aquestes enfermetats es caracteritzen per tenir un cos "màquina" (Devís, 2000)Per què és precís tenir un cos com una màquina, que tots els nostres sistemes orgànics funcionen a la perfecció, per ser campió d'alguna disciplina? Tot això per a que? La majoria s'aïllen, pareixen persones sense sentiments, que no poden plorar, preocupar-se per quelcom social, cultural, econòmic, mediambiental que estiga ocorrent a la nostra casa, al nostre poble, a la societat en general? No vivim rodejats de més persones?
És difícil fer veure a una persona que es troba en aquesta enfermetat. S'ha de fer entre els ciutadans (consumidors), administracions i empreses privades, una regulació a l'hora de transmetre als mitjans de comunicació, revistes, missatges que no donen informació irreal, impossible de produir-se, de no enganyar el comprador, que siga un consumisme reflexiu, que puga elegir amb llibertat.
La vigorexia es, por así decirlo, un ejemplo claro y visible de una obsesión por alcanzar un objetivo. En este caso, estar más y más fuerte hasta conseguir el cuerpo perfecto. Y para ello, la persona (porque me cuesta llamarlo deportista) trabaja a niveles extremos, extralimitando las capacidades de su cuerpo (que por otro lado son bastante amplias, aunque tienen sus límites) llegando incluso a vivir en un estado de infelicidad porque nunca consigue ese cuerpo perfecto.
Aunque de primeras esto parezca fuerte, en mi opinión este es el resultado del planteamiento actual del deporte de competición. Estos son los valores que realmente está promoviendo este sector del deporte: lucha, esfuerzo, superación por ser el mejor y ganar a los demás.
El paralelismo podría ser el siguiente, al igual que al vigoréxico va mejorando su cuerpo y sigue sin estar satisfecho, el deportista puede llegar a ser campeón local, pero sabe que hay gente por encima de él. Por lo que sigue entrenando, para ser campeón regional, nacional o europeo. Pero todavía no eres el mejor del mundo, por lo que sigues entrenando más para ser campeón del mundo, u olímpico. Quizás esta obsesión no tenga nombre todavía y por eso la gente no lo ve tan grave, pero desde mi punto de vista el deporte de competición promueve al fin y al cabo valores muy semejantes a los achacados a la vigorexia. Debemos minimizar el valor del resultado en pos del buen juego, del trabajo y del esfuerzo. Debemos valorar tanto al ganador como al perdedor y premiar al más deportista, al más legal, y no al más pillo y tramposo.
Ángel Lucas Cuevas.
La bigorexia és una enfermetat que esta de moda i va cada vegada a més... Tinc varios amics de tota la vida del poble que tenen aquesta enfermetat. Gent que la prioritat de la seua vida és el gimnas a tot lo demes. Inclus un te greus problemes de realció per que és bigorexic, i ell ho sap, pero diu que hi han dies que no es veu bé i no pot ixir de casa. Es molt llastimos i hem parlat en els seus pares i en la novia i esta en tractament...
Simplement dir que aquesta enfermetat la veig en primera persona: en el gimnas on treballe, en els amics, en la societat en general, en els mitjanç de comunicació... És un gran problema i prompte o tart poden vindre inclus suicidis, així que cal prendre mesures per a evitar aquestes llastimoses situacions.
Josep Carraco i Llàcer.
Fem Esport...
El culto al cuerpo en el que vivimos no es sino una derivación de la sociedad del bienestar, es decir, cuanto menos tiempo necesitamos para conseguir los recursos indispensables para nuestra subsistencia, más tiempo tenemos para dedicarlo al onanismo. El hecho de que cada vez estemos más interesados en encontrarnos bellos, gustarles más a los demás, ser más poderosos etc...es directamente proporcional al aumento del tiempo que tenemos para dedicarnos a ello, para algunos puede ser positivo pero para otros puede significar una obsesión.
He leido en algunos posts que las enfermedades derivadas del culto al cuerpo son recientes pero yo no estoy de acuerdo, no es que antes no existiesen es que sólo podían ocurrirles a aquellos que tenían tiempo para pensar en su propio cuerpo, si piensan que no estoy en lo cierto acuerdense de la obsesión de la belleza que tenía Cleopatra( dicen que se bañaba en leche de burra para tener mejor el cutis o leanse "El Retrato de Dorian Grey" (un libro que trata sobre la obsesión de un hombre por mantenerse bello y joven).El problema ahora es que todas estas enfermedades se han masificado y encima si añadimos que las empresas se aprovechan de esto y lanzan campaña tras campaña de productos embellecedores con modelos de líneas imposibles el problema se agrava.
Existen muchas vertientes diferentes de trastornos derivados del culto al cuerpo y están muy integrados en nuestra sociedad actual, por ello nosotros como futuros profesionales que somos de la "educación física", deberíamos tratar de aprovechar el momento para intentar (con ayuda de los profesionales de la medicina) fomentar habitos saludables que no obsesiones, informar a la sociedad sobre la inexistencia de parámetros físicos adecuados y hacerles entender que estos son muy diferentes para cada persona,en definitiva "educarlos" corporalmente.
Jorge Moral
En el primer video de Camera Cafe, nos damos cuenta dela influencia de la sociedad en relación con el culto al cuerpo. EN principio no tenia ningun problema con su físico, peo cuando su compañero le empieza a incitar a mejorar su aspecto físico, pierde los papeles hasta el punto de drogarse para conseguir resultados rápidos y perjudiciales al mismo tiempo para su salud.
Por último, losvides de la vigorexia, nos hacen plantearnos cuestiones como la del culturismo, que a diferencia con otros deportes es el fin par conseguir sus objetivos y no el medio. ¿estariamos hablando de vigorexia en este deporte? Yo pienso que no, siempre y cuando esta obsesion por conseguir algo no se convirtiese en trastorno obsesivo, es decir, siempre que uno pueda dejar ed hacerlo cuando quiera y tenga muy claro lo que hace.
Sergio Navarro Navas
En primer lugar decir que despues de ver los videos en clase, te das cuenta que el problema es más grave de lo que se piensa, aunque enfocandolo desde otro punto de vista como lo hacia el profesor todo el mundo vive obsesionado con algo, la cual cosa no estan rara,ya que hay gente que le gusta algun deporte mucho y no deja de hablar de él y practicarlo y lo que al prncipio parece un hobby se convierte en una obsesión como la vigorexia, pero creo que hay personas que se pasan con esto y que llegan a puntos de pincharse y tomar productos no homologados para conseguir su proposito como es el caso de la gente que padece dicha enfermedad, por lo que creo que hay gente que padece enfermedades como es el caso de la vigorexia ya que esta se reconoce como tal y otras obsesiones no.
La verdad es que la vigorexia y la anorexia tienen mucho en común, yo realmente no las entiendo como enfermedades completamente opuestas, pero en su esencia sí se busca el mismo objetivo a la alza o a la baja por así decirlo: mejorar el físico. O al menos eso es lo que creen estos enfermos, que lo mejoran, porque realmente lo que están haciendo es empeorar tanto física como mentalmente.
Hace unos años era muy normal ver casos de anorexia, la mayoría de chicas no estaba cómodas con su cuerpo, y algunas de ellas (hablo de ellas porque normalmente suele ocurrir en mujeres, aunque también en hombres en ciertos casos) llegaban a tomar medidas tan radicales que terminaban siendo anorexicas. El problema no se ha resuelto y siguen habiendo muchos casos, pero se intenta concienciar, la gente reconoce el problema, existen ayudas para las enfermas o los enfermos de este síndrome...
¿Pero qué ocurre con la vigorexia? Yo creo que en los últimos años está creciendo brutalmente en nuestra sociedad el culto al cuerpo, con el consiguiente aumento de personas con vigorexia (esta vez suelen ser hombres en su mayoría), pero la sociedad no le da tanta importancia a este problema, muchas veces incluso no llega a reconocerse como problema, o se entiende que los peligros físicos y psicológicos que el deportista puede correr son mínimos o inexistentes.
Desgraciadamente nos encaminamos cada vez más a una “sociedad estereotipo” donde ya no eres físicamente bien visto si no cumples unos patrones básicos con tu cuerpo, así que el problema de la vigorexia, si no se hace un buen trabajo de concienciación social, en mi opinión, va a seguir en aumento.
Por: Marcos Fernández Tárraga
Para mí la vigorexia, una vez que ya la han definido mis compañeros, es el equivalente a la anorexia en mujeres en la sociedad actual. Igual que las mujeres al fijarse en las modelos y actrices van adquiriendo poco a poco los efectos de la anorexia, los hombres al fijarse en los actores, modelos y deportistas famosos del panorama actual, intentan parecerse a ellos. Y la forma de conseguir eso, es vistiendo como ellos, llevando los mismos peinados y lo más grave, teniendo el mismo cuerpo. Está claro que esto no es vigorexia, pero el querer tener el cuerpo de otro y concordar con el estereotipo masculino actual, sí es en mi opinión, el primer paso del largo camino de la vigorexia. El hecho de que desde todo tipo de publicidad, moda, medios de comunicación, etc., aparezcan chicos fuertes, bien marcados y sin nada de grasa, hace que los jóvenes para “triunfar” con las chicas, puestos de trabajo, amigos, etc., se esfuercen por parecerse a ellos. Y esa obsesión por trabajo constante y sacrificado en el gimnasio para conseguirlo, es posible que sea la primera piedra de la enfermedad de la que estamos hablando.
Otro aspecto es la relación existente entre peso y belleza, en la cuál un chico de mucho peso no es guapo. Y este hecho es otra vez culpa de la sociedad de los estereotipos en la que vivimos. ¿Es que un chaval con cierto sobrepeso no puede ser guapo? ¿Y hasta qué peso se puede ser guapo y a partir de cuantos kilos se es feo? Llegamos otra vez al concepto de cuerpo como producto y de las implicaciones que esa perspectiva y cultura tiene.
La vigorexia es un problema que sufre cada individuo pero que ya son muchos los que lo tienen, y por el camino que va esta sociedad de estereotipos donde el cuerpo es un producto, esta enfermedad va a ir in crescendo. Aquellos que tengamos algún tipo de relación con los gimnasios o centros deportivos, tendremos que actuar en la medida de nuestras posibilidades por reflejar que un cuerpo musculoso no es equivalente a un cuerpo saludable, así como saber anticipar qué individuos pueden estar adentrándose en la vigorexia para poder prevenir y no tener que curar.
Damián Plata Martínez
La vigorexia es una epidemia, una enfermedad que se está acrecentando de manera notable en nuestra sociedad, simplemente hay que darse una vuelta por los gimnasios para poder visualizar la cantidad de gente que realiza pesas delante del espejo para disfrutar de ellos mismos, y es curioso observar como después de realizar cualquier tipo de ejercicio cogen una cinta de medir el volumen de la zona muscular trabajada.
Por supuesto que de todo lo que estamos hablando poco tiene que ver con la salud, las personas no suelen acudir,por norma general, no es bueno generalizar por temas saludables sino que acuden a los gimnasios simplemente para mejorar su imagen corporal y su cuerpo.
Por supuesto detrás de todo este "boom" del culto al cuerpo hay una fuerte política de mercado y de publicidad que prácticamente te obliga a tener un cuerpo perfecto, musculado e ideal, porque parece que sino es así te quedas un poco fuera de la sociedad, eres el raro, el que no se cuida, el marginado. Estamos ante un problema y este problema se denomina vigorexia y es muy perjudicial para la salud.
La vigorexia es un trastorno alimenticio caracterizado por la presencia de una preocupación obsesiva por el físico y una distorsión del esquema corporal (dismorfofobia).Implica una adicción a la actividad física (especialmente a la musculación): los vigoréxicos suelen realizar ejercicio físico excesivo, a fin de lograr un desarrollo muscular mayor de lo normal, pues de lo contrario se sienten débiles o enclenques. A esta exigencia se suma un trastorno en la alimentación que se hace patente en una dieta poco equilibrada en donde la cantidad de proteínas y carbohidratos consumidos es excesiva, mientras que la cantidad de lípidos se reduce. Esto puede ocasionar alteraciones metabólicas importantes, sobre todo cuando el vigoréxico consume esteroides que ocasionan cambios de humor repentinos.
La vigorexia lamentablemente ha aumentado de cifras pues antes solo 2 de cada 10 la sufrían ahora es 4 de cada 10, pues lo que empieza con una simple idea de subir de peso puede ser una idea mortal .La baja autoestima, convulsiones, mareos, dolores de cabeza y taquicardias son síntomas de este desorden. Es más mortal que la anorexia y bulimia, ya que sólo puede estar en el cuerpo o el enfermo puede durar con este trastorno máximo 6 meses.La enfermedad puede ser mortal y es peligrosa si es severa pues el corazón se hace más pequeño debido a la falta de sangre. Y yo me pregunto ¿vale la pena realmente jugarse la vida por tener un cuerpo perfecto? Para mí la respuesta es no.
Raúl Moreno Menéndez.
La vigorexia es un trastorno alimenticio caracterizado por la presencia de una preocupación obsesiva por el físico y una distorsión del esquema corporal (dismorfofobia). Existen 2 manifestaciones: la extrema actividad del deporte o, la ingesta o comedor compulsivo para subir de peso pero en el espejo verse esqueleticos y segir comiendo más. Aunque los hombres son los principales afectados por la vigorexia, es una enfermedad que también afecta a las mujeres.
Implica una adicción a la actividad física (especialmente a la musculación): los vigoréxicos suelen realizar ejercicio físico excesivo, a fin de lograr un desarrollo muscular mayor de lo normal, pues de lo contrario se sienten débiles o enclenques. A esta exigencia se suma un trastorno en la alimentación que se hace patente en una dieta poco equilibrada en donde la cantidad de proteínas y carbohidratos consumidos es excesiva, mientras que la cantidad de lípidos se reduce. Esto puede ocasionar alteraciones metabólicas importantes, sobre todo cuando el vigoréxico consume esteroides que ocasionan cambios de humor repentinos.
La vigorexia lamentablemente ha aumentado de cifras pues antes solo 2 de cada 10 la sufrían ahora es 4 de cada 10, pues lo que empieza con una simple idea de subir de peso puede ser una idea mortal .La baja autoestima, convulsiones, mareos, dolores de cabeza y taquicardias son síntomas de este desorden. Es más mortal que la anorexia y bulimia, ya que sólo puede estar en el cuerpo o el enfermo puede durar con este trastorno máximo 6 meses.
La ayuda de familiares y/o amigos es primordial pues debido a la pena de su enfermedad evitan ir con nutricionistas o especialistas.
La enfermedad puede ser mortal y es peligrosa si es severa pues el corazón se hace más pequeño debido a la falta de sangre.
La obsesión de estas personas por su cuerpo les lleva a pasar largas horas en el gimnasio, produciendo el aislamiento social, o incluso a consumir productos dopantes.
Baile, JI (2005). Vigorexia ¿cómo reconocerla y evitarla?. Madrid: Editorial Síntesis.
he tratdo de documentarme con este tema debido a que es un tema vastante cercano a nosotros ya que podemos encontrarlo en cualquier gimnasio donde se practique musculacion. quizas la gente que practique la musculaion no se sienta tan obsesiva como en el caso que muestra el video, pero si tiene una pequeña obsesion que le obliga a estar continuamente mirandose al esspejo, o tomandose medidas para observar cuanto han aumentado, y realizando dietas totalemnte deproporcionadas para sus condiciones fisiologicas. por todo ello pienso que hay que ser cautos con estos temas, ser coscientes de las adicciones que pueden crear.
Manuel Berenguer Doblas
Hola a todos.
La verdad, es que no se muy bien que decir respecto a estos videos que no se haya comentado ya en la practica. No voy a definir anorexia y vigorexia, ya que eso ya lo han hecho mis compañeros.
Pero si quiero decir algo, ambas son enfermedades, eso esta claro, lo que se debe hacer es educar a la gente para que esto no pase, es decir hacerles ver que o no estan gordos o por el contrario delgados, y es mas educar a la población para que estas cosas no les afecte, es decir vean una modelo y no les cree envidia ni complejos.
No obstante tambien me gustaria añadir y con esto terminare, que en el caso de los culturistas, son personas libre y como ya he dicho en este blog otras veces pueden hacer lo que quieran, creo que sobretodo no hay que discriminarlos ni despreciarlos como muchas veces se hace.
Un saludo.
Joaquín Planelles
En clase vimos 3 videos relacionados con un enfermedad llamada vigorexia. En el primer video de camera cafe, una serie de television se observa la obsesion por tener un cuerpo perfecto. Describe un proceso que se empieza por cuidar la dieta y hacer ejercicio fisico,al ver que es muy costoso y a largo plazo se pasa a tomar alguna sustancia de venta en gimnasios pero no recomendado por especialistas medicos. El sujeto al notar efectos inmediatos en poco tiempo se obsesiona y quiere mas, cuanto mas mejor, sin tener encuenta los efectos secundarios que pueden tener ciertas sustancias sobre el organismo. Como conclusion final, conseguir el cuerpo perfecto tiene varios caminos, y que el camino mas corto no suele ser beneficioso para la salud, teniendo a su vez efectos secundarios sobre el organismo. En el video se expuso un caso extremo, obtener el cuerpo perfecto a costa de tu salud.
En los dos videos siguientes son casos de personas que padecen la enfermedad de vigorexia. Por muxo gimnasio que hagan nunca se ven tal y como son. Uno de los videos muestra a un culturista y su obsesion por tener el mejor cuerpo. La vigorexia esta relacionada con el aspecto spicologico, el no ganar competiciones de culturismo obsesiono al individuo a intentar ir a mas.
Juan Espinosa Pèrez
La vigorexia es una enfermedad psicológica en la que un individuo solo piensa en ver su cuerpo 10 y no le importa su salud general y recurre a sustancias que le hinchan pero que a la vez le estan perjudicando por dentro.
Es una de las enfermedades del siglo XXI, reciente y impulsadas por los gimnasios donde cada vez hay más gente que va por ponerse grande únicamente y no piensa en que está haciendo una actividad que podría ser saludable sino la acompañara de sustancias o de una excesiva ingesta de alimentos.
Como vemos en el vídeo también crea un relación " yonki-camello" ya que para obtener estas sustancias hay que contactar con un camello ya que todos estos productos son ilegales en España por lo menos, por eso muchos rumanos habitantes de España aprovechan sus viajes a su país para traer sustancias dopantes que alli son legales. No todos los vigorexicos toman estas sustancias pero si la mayoría, y ahi tenemos otro problema, ya que se estan manipulando sustancias sin el control de un médico.
RAFA BORILLO
En esta entrada no quiero centrarme en definir que es la vigorexia, su incidencia social y todo lo que conlleva, porque ya lo he hecho en otra entrada anterior, pero si me gustaría dejar para mis compañeros unas cuantas reflexiones que me surgieron cuando vi los videos.
El que mas me ha impactado ha sido el primer video, donde de una forma hilarante se muestra como una persona comienza a tener un interés por tener un cuerpo escultural, y pasa poco a poco a convertirse en un drogadicto que cada vez necesita mas sustancias para seguir moldeando su cuerpo. Además me parece un video que se ajusta bastante a la realidad, en cuanto a que la mayoría de gente que empieza a consumir anabolizantes y esteroides lo hace porque personas cercanas a ellas los meten en ese mundo (sin tener conocimiento ninguno de lo que puede ocasionar este consumo). Al final la relación acaba siendo de camello-drogodependiente, donde el segundo acaba sabiendo que tiene un problema pero es incapaz de parar porque el hecho de tener un cuerpo “10”, conforme a los parámetros inherentes actualmente en la sociedad, es mucho más importante que los peligros que pueden ocasionar para la salud.
Peligros que por otra parte son bastante graves y en muchos casos irreversibles, como: tumores hepáticos, ictericia (pigmentación amarillenta de la piel, los tejidos y fluidos corporales), retención de líquidos e hipertensión arterial, acné, y temblores. Para los hombres: reducción del tamaño de los testículos, menor recuento de espermatozoides, infertilidad, calvicie y desarrollo de los senos. Para las mujeres: crecimiento del vello facial, cambios o cese del ciclo menstrual, aumento en el tamaño del clítoris y cambio de la voz. Para los adolescentes: cese precoz del crecimiento por madurez esquelética prematura. Además de todo esto también se pueden dar toda una serie de problemas psicológicos como paranoias, delirios, etc.
Además este video se relaciona con los otros dos, ya que la mayoría de vigoréxicos, al tener la visión de que su cuerpo nunca alcanza la forma deseada por ellos, utilizan sustancias dopantes como anabolizantes y esteroides para ayudarse en sus entrenamientos. Todo esto hace que cerca de los gimnasios haya toda una serie de mafias que trafiquen con todos estos productos, y que al no estar reglados ni controlados, es decir, ser ilegales, se puedan realizar verdaderas barbaridades como la utilización de medicamentos y hormonas para caballos en humanos.
Debido a la sociedad actual en al que vivimos, donde se prima mucho mas los modelos físicos a los intelectuales, el crecimiento de los usuarios de gimnasios va en aumento progresivo, esto me hace pensar, que cada vez hay un mayor numero de jóvenes y adolescentes que mal aconsejados pueden caer en estas redes y me pregunto si ¿Puede ser que el problema sea que los gimnasios tienen monitores sin ningún tipo de titulación salvo un cursillo? o ¿Es el constante bombardeo de cuerpos esculturales y las ansias que tienen en que todos tengamos uno, el problema principal? ¿Cuál puede ser la solución? En mi opinión nuestro trabajo y denuncia sobre este tema debería ser mucho mayor ya que desvirtúa nuestro propio trabajo y que con el tiempo va a ir a mas, creando toda una generación con problemas de salud generados por el consumo de estas drogas.
Guillermo Garcia Gabaldon (Visitar nuestra pagina: http://masallaquedeporte.blogspot.com y darnos vuestra opinión.
Bibliografía:
http://www.saludalia.com/Saludalia/web_saludalia/vivir_sano/doc/alcohol_y_drogas/doc/esteroides_anabolizantes.htm
En los tres videos se ve una clara obsesión por el culto al cuerpo, más específicamente por conseguir un cuerpo voluptuoso. Esta obsesión se debe a una enfermedad que todos conocemos y que hemos visto muchas veces a lo largo de este blog.
En esta cuestión del blog, todos los compañeros han puesto en que consiste la bigorexia, que trastornos produce y con que población se asemeja, por lo cual ya hace falta que no hable al respecto. En mi comentario me voy a dedicar exponer mi opinión personal sobre este tema y lo visto en los videos.
Primero destacar que hay mucha gente que se aprovecha de la bigorexia de muchas personas, para venderles productos dopantes y perjudiciales para salud. Estos “camellos” de los llamados “ciclos”, son muy corrientes en el entorno social de los bigorexicos. Los vendedores de anabolizantes consiguen estos productos a través del contrabando e incluso llegan a recetar los productos como si fueran médicos deportivos.
Los vendedores de anabolizantes se pueden encontrar en cualquier gimnasio en el que te encuentres a gente más voluminosa de lo normal. Este hecho nos puede sonar a chino, pues tan sólo tienes que ir a cualquier forma-sport de valencia y preguntar por quien tiene ciclos, o buscar anuncios por Internet.
Una preguntas que propongo para todos los lectores de este blog, ¿qué harían la mayoría de bigorexicos sino pudieran disponer de sustancias dopantes?¿ Se puede considerar para ellos como una droga?
PEDRO QUEROL URQUIZU
En el primer video podemos ver como un hombre que no se preocupa nada en su cuerpo y tras una conversación con otro compañero empieza a interesarse por si imagen, es decir, pienso como si el cuerpo fuera un producto y empieza a tomar sustancias nocivas para su salud y que se supone que mejoraran la imagen de su cuerpo. Una de esas sustancias hacen que mejore su fuerza pero le empiezan a crecer los senos, a esto el compañero le dice que se opere y que se tome otra sustancia para que no pierda la masa muscular que ha ganado hasta entonces. Después de esto el hombre está obsesionado por mejorar el cuerpo cada vez más y dice que si se está a tope pinchándose para que iba a hacer deporte y le pide constantemente sustancias para mejorar el cuerpo, el compañero no se las suministra y por tanto este toma antidepresivos, lo cual le produce que este muy mal. En este video quieren hacer una comedia y critica sobre este problema que cada vez se esta más produciendo en esta sociedad en la actualidad.
En el segundo video vemos un video sobre la vigorexia en el cual dicen que la persona que la padece no puede abandonar ni un día el gimnasio y cada vez se pide más para llegar a ser el mejor. Un instructor de gimnasio dice en el video que toma al día 15 claras de huevo, 3 latas de atún y un vaso de avena, además antioxidantes y otras comidas. Para superar esto se utilizan los antidepresivos y a nivel psicológico la autoimagen y aceptación de su cuerpo. Por último decir que el que sufre esta enfermedad no acepta que tiene esta y los que lo detectan son sus familiares, entrenadores y médicos.
En el tercer video también se habla sobre la vigorexia, es una entrevista a un hombre que ha sufrido esta enfermedad ya que estaba obsesionado por mejorar su cuerpo. Este hombre nunca estaba contento con su aspecto y pensaba que tenía errores en su cuerpo. Este se miraba en el espejo y se veía pequeño, no veía un cuerpo musculoso el cual si que lo tiene. Un hombre que trata enfermedades obsesivo- compulsivas dice que los que padecen esta enfermedad realizan mucha práctica de actividad física hasta la hora de tener mayor riesgo de sufrir lesionas, además utilizaban complementos vitamínicos y abusan de los esteroides. Este hombre cuando cogió algo de nivel empezó a competir en concursos de culturismo y no escuchaba las cosas buenas que le decían y no las buenas. Aun sabiendo que sufre este trastorno sigue obsesionado. Este trastorno afecta a todos los aspectos de su vida y dice que hasta que no gane un titulo no lo dejará.
Por último hablar sobre este problema en 1993, el psiquiatra estadounidense Harrison G. Pope definió la vigorexia como una obsesión por poseer un cuerpo musculoso. También se puede definir como un trastorno mental no estrictamente alimentario, que se conoce también como complejo de Adonis, la causa de esta obsesión es debido a desequilibrios en los niveles de serotonina y otros neurotransmisores cerebrales y no cabe duda de que los factores socio-culturales y educativos tienen también su influencia. En España se dice que existen 700.000 afectados. Las personas con vigorexia están obsesionadas con su cuerpo y se miran de forma constante al espejo y en el cual no se ven musculosas y se ven delgadas. Como hemos observado en el video esto se debe por un culto al cuerpo excesivo y para que el cuerpo este musculado se realiza una exagerada práctica deportiva, esta alteración da lugar (por una serie de reacciones que ocurren en nuestro organismo en las que están involucradas hormonas y neurotransmisores) a un proceso de dependencia de la realización de ejercicio físico. No nos podemos olvidar de la alimentación en la cual consumen solamente proteínas e hidratos de carbono, sin la ingesta de grasas lo cual tiene consecuencias negativas para su salud. Esta obsesión por tener un cuerpo más musculado afecta sobretodo a hombres aunque también hay mujeres que la padecen.
Este ansia por adquirir a toda costa una apariencia atlética puede llevar al consumo de sustancias perjudiciales para el organismo. Las consecuencias de este trastorno tienen su reflejo en la salud y en la conducta social de quienes lo padecen.
Los peligros que puede ocasionar este trastorno son: Debido al sobreentrenamiento se produce una alteración del ritmo cardiaco normal, a un incremento de la presión arterial, fatiga generalizada, aumento del dolor muscular y articular, temblor de manos, nerviosismo, irritabilidad, disminución del apetito, trastornos del sueño, freno del impulso sexual, dolor de cabeza, importantes carencias nutricionales y pérdida de las reservas energéticas (por falta de aporte y aumento de las necesidades). Por otro lado, el exceso de proteínas que estas personas consumen, al metabolizarse en el organismo, se convierten en ácido úrico, un producto tóxico, lo que también va a afectar a la absorción del calcio (se elimina calcio por orina = calciuria), pudiendo dar lugar a largo plazo a problemas de osteoporosis. En ocasiones también recurren a una práctica más peligrosa para la salud, como es el dopaje para obtener un incremento de la masa muscular y disminuir la fatiga. Los productos dopantes más utilizados son los anabolizantes, derivados sintéticos de la testosterona (hormona sexual masculina). Son sustancias que pueden provocar efectos adversos: problemas de impotencia, crecimiento desproporcionado de las glándulas mamarias, acné, caída del cabello, depresión, euforia, irritabilidad... y, en los casos más extremos, problemas de corazón y de hígado.
Unos consejos para que no se produzca la vigorexia son:
La práctica habitual del deporte forma parte de un estilo de vida saludable.
Los excesos no son buenos para la salud, con lo que debe vigilarse una posible sobredimensión del culto al cuerpo a partir del deporte.
En caso de creer conveniente ingerir complementos dietéticos, consulte con su médico o farmacéutico.
Por último quiero citar que se ha realizado un estudio en el cual se dice que los usuarios de un gimnasio han aumentado la ingesta de medicamentos para contrarrestar los efectos secundarios de los esteroides. Dice que pasaron una encuesta sobre esta cuestión, en el 2000 era un 2% el que tomaba tamoxifeno y en 2005 un 22%. Esta sustancia es un medicamento contra el cáncer.
BIBLIOGRAFÍA CONSULTADA
http://www.farmaceuticonline.com/cast/familia/familia_vigorexia_c.html
http://www.univision.com/content/content.jhtml?cid=890359
http://www.consumer.es/web/es/alimentacion/aprender_a_comer_bien/deporte/2001/07/05/34975.php
Comentario realizado por Jan Carlos Escribano Martínez
Para que veamos la real relación entre ambos conceptos (culturismo y vigorexia), me gustaría hacer referencia a una expresión utilizada por Edwin Alberto Salinas, estudiante de Medicina Corporación universitaria Rafael Nuñez, en un artículo publicado en red, donde llama a la vigorexia “síndrome del culturista”.
Estos dos conceptos no son sinónimos, pero por desgracia están muy asociados. La vigorexia es una enfermedad, mientras que en el culturismo hay consciencia del estado corporal. Pero de todas formas, la barrera entre ambos conceptos, o ambas prácticas, es bastante fina, porque en ambos conceptos se puede dar un elemento común determinante, que es la obsesión compulsiva.
Para que veamos la real relación entre ambos conceptos (culturismo y vigorexia), me gustaría hacer referencia a una expresión utilizada por Edwin Alberto Salinas, estudiante de Medicina Corporación universitaria Rafael Nuñez, en un artículo publicado en red, donde llama a la vigorexia “síndrome del culturista”.
HELENA PARDO ANDRES
Estos dos conceptos no son sinónimos, pero por desgracia están muy asociados. La vigorexia es una enfermedad, mientras que en el culturismo hay consciencia del estado corporal. Pero de todas formas, la barrera entre ambos conceptos, o ambas prácticas, es bastante fina, porque en ambos conceptos se puede dar un elemento común determinante, que es la obsesión compulsiva.
Totaa obsesió en general és perjudicial per a la salut, ja siga des d'una perspectiva o des d'una altra. Centrant-me en aquest casos, vigorexia i anorèxia, són enfermetats mentals que afecten la percepció de la imatge corporal i que acaven provocant obsesón gens bones per a l'estat de salut de qualsevol persona.
La vigorèxia acava convertint-se en obsesió per guanyar pes en forma de massa muscular i per això es recorre a recursos que no són gens saludables (pendre's suplements, fer hores i hores d'entrenament, sacrificar altres aspectes de la vida...) Aquest tipus d'enfermetat acava afectant a la personalitat i en consequència fent que una persona canvie totes les seues facetes de la vida.
Jordi Pascual Sales
La vigorexia no es solo un transtorno alimenticio como algunos estais comentando, sino que es un problema psicológico. Las personas que sufren anorexia tienen un transtorno de percepción de su cuerpo, siempre se ven delagadas, la vigorexia es todo lo contrario, las personas que la sufren siempre creen que están delgados.
Debido a esta enfermedad cambian su dieta por una hipercalórica y aumentan el número de horas dedicadas al culto a su cuerpo. Uno de los detalles que pueden ayudarnos a identificar a personas con este problema pueden ser la obsesión por pesarse, lo hacen varias veces al día, realizar práctica deportiva delante del espejo (esto cada vez es menos característico porque en los gimnasios es común), etc.
Raúl González Torres
Del primer vídeo me llama la atención, de cómo Arturo, juega ser médico, dándole pastillas, inyecciones y antidepresivos cuando el otro está mal. Es cierto que existen muchos monitoruchos en los gimnasios que ven un negocio en la venta de productos ilegales a sus pacientes, normalmente personas con poca personalidad o un nivel bajo de autoestima, y sobre todo gente con problemas de vigorexia.
Creo que como licenciados y como personas debemos denunciar este tipo de actividades tan poso éticas, pues estas personas juegan a la ruleta con la salud de los demás.
El segundo vídeo es espeluznante cuando dice que entre otras cosas, se toma 15 claras de huevo para desayunar. Ver como una persona empieza haciendo una actividad como hobbie y luego se vuelve adicto a esta actividad, es muy duro. Creo que si vemos a persona que presentan estos síntomas que ya bien conocemos, deberíamos decirles de su enfermedad y que consultasen a un médico.
No conozco ningún vigoréxico, pero si he visto personas que nunca están contentas con su físico y podrían acabar teniendo este tipo de problemas.
Me han gustado mucho los vídeos, el primero muy representativo de situaciones que se dan en los gimnasios, y sobre todo me quedo con la relación que hacen con la anorexia de cara a entender este problema. Tienen un trastorno de su imagen, y nunca se ven cerca de lo que para ellos es lo normal.
Me queda la curiosidad de saber como tratan los médicos y especialistas este tipo de problemas, es decir, como consiguen hacerles ver cual es su imagen real y concienciarles de que tienen un trastorno disociativo.
Jesús Ramon-Llin Mas
este es otro problema producto de la sociedad, la mujer busca un cuerpo perfecyo con un buen culo, pechos, cadera, etc, y el hombre buesca estar fuerte y tener unos músculos voluminosos. Mientras la mujer para estar más delgada disminuye la ingesta (pudiendo llegar a la anorexia) el hombre para adquirir más volumen aumenta su ingesta (que es desequilibrada, con muchas proteinas y carbohidratos). Sobretodo en el tercer video, que ya vimos en clase, se observa claramente como el hombre que aparace busca un reconocimiento social, dice que el no se verá realmente bien hasta que le den una medalla y que ni en ese momento, todavía estará seguro de estar bien.
Todo esto sigue siendo un problema de ignorancia y de dejarse llevar por lo que se valora socialmente, sin reflexionar ni ser críticos consigo mismos y con la sociedad.
La vigorexia está claro que es un nuevo problema para la sociedad del siglo XXI, el cual se caracteriza por un deseo de ganar masa magra, no grasa, y la consiguiente
alteración de la imagen corporal, por la cual los afectados se ven pequeños y débiles cuando
realmente son grandes y musculosos.
Los sujetos afectados poseen pensamientos obsesivos sobre su cuerpo y realizan una práctica de ejercicio físico compulsiva para agrandarlo, llegando a los extremos de afectar directamente a la vida psico-social, ya que se pasan prácticamente toda la vida en el gimnasio y no quieren que la gente pueda ver “lo poco musculosos que están”.
Dichos comportamientos se suelen acompañar por dietas muy estrictas y la suplementación con proteínas, “quema grasas” o anabolizantes.
En principio esta sintomatología era considerada contraria a la anorexia, pero poco a poco los autores que han investigado en estos temas se han ido dando cuenta que no estaba tan relacionado con trastornos alimenticios, sino más bien con trastornos morfológicos.
Para Baile (2005), las manifestaciones clínicas que relacionaban a las personas con la vigorexia eran: la preocupación por ser débil o poco musculoso, la incapacidad de ver obetivamente el propio cuerpo, los pensamientos obsesivos y sobre no ser suficientemente grande, la ansiedad o depresión por sus sentimientos negativos hacia su cuerpo, las conductas alteradas con respecto a la imagen corporal, la necesidad compulsiva de realizar ejercicios para incrementar el tamaño, la afectación de la vida social, familiar y sentimental, y el abuso de todo tipo de sustancias anabolizantes y suplementos alimenticios.
También me gustaría destacar los problemas mas frecuentes que presentan los vigoréxicos tras el abuso de los esteroides:
- Ginecomastia: desarrollo de las mamas
- Infertilidad
- Atrofia testicular
- Calvicie
- Hipertensión arterial
- Aumento del tamaño del ventrículo izquierdo
- Acné
- Paralización del crecimiento óseo
- Problemas psiquiátricos
Como bien he avanzado previamente, la vigorexia no es ningún tipo de transtorno alimenticio, pero ¿de qué tipo de transtorno estamos hablando? ¿Es un trastorno somatomorfo?
Estos trastornos son aquellos en los que los sujetos que los padecen informan de
ciertos síntomas físicos que podrían corresponder con una enfermedad médica,
la cual realmente no existe. Los sujetos no inventan ni fingen los síntomas,
sino que realmente los sienten como tales y los creen padecer.
Dentro de los trastornos somatomorfos, encontramos el trastorno dismórfico corporal
que consiste en una preocupación por algún defecto imaginado del aspecto
físico. Cuando hay leves anomalías físicas la preocupación del individuo es excesiva.
Esta preocupación provoca malestar psicológico y el deterioro de las relaciones sociales,
laborales o de otras áreas importantes de la actividad del individuo.
De la misma forma, la vigorexia se puede considerar también como un transtorno obsesivo en el que se muestran pensamientos compulsivos y recurrentes sobre su imagen, su escasa musculatura y sobre qué deberían hacer para mejorarla.
Bibliografía consultada:
R. Muñoz y A. Martínez. Trastornos de la Conducta Alimentaria 5 (2007) 457-482
Miguel Galduf Sierra
En el primer video vemos como la influencia de las personas de tu entorno, de la sociedad puede hacer que las personas que estaban sanas quieran mejorar su aspecto físico a cualquier precio y aunque es una parodia hay que darse cuenta de que influimos en los demás y que como profesionales que vamos a ser debemos utilizar nuestra influencia y ejemplo para ayudar a la gente a mejorar su salud mediante la actividad física, pero haciendoles ver que cada uno tiene sus límites y no debe compararse con los demás.
En cuanto a la vigorexia, hay que aceptar que es una enfermedad, la anorexia tambien lo es, pero no todos los delgados son anorexicos, quiero decir que hay que saber descubrir a quien la padece, pues muchos queremos estar más en forma,tener más musculatura, y mientras todo sea natural y no te lleve a obsesionarte no hay problema,hay que huir de la "química", y tambien huir de la soledad, pues el estar con buenos compañeros te puede ayudar a no pasarte de los límites.
Como veis doy mucha importancia al entorno, a las personas que te rodean, al hacer ejercicio en grupo,a los expertos que te pueden ayudar y ahí justamente entramos nosotros a formar parte del cuidado del cuerpo.
Antonio Pérez Crespo
¿Qué es buscar la perfección?
Se supone que un cuerpo es perfecto cuando se asemeja o es tal y como se supone que la mayoría de la sociedad es como quiere que sea. En el viseo se dice que se busca la perfección, y yo creo que esta expresión está mal dicha. Se debería de emplear cualquier otro termino que no evidenciara que un cuerpo como la mayoría de la sociedad quiere es lo perfecto.
Con respecto a el comentario del bloq del último video, me gustaría remarcar que anorexía no es lo contrario a vigorexia, por lo menos para mi, ninguna enfermedad es lo contrario a ningún otra.
Pienso que tal y como dice la señora del video número 2, la vigorexia es la necesidad compulsiva de hacer ejercicio a todas horas, sea con el fin de buscar un rendimiento, una determinada masa muscular o una determinada estética. Creo que no son solo vigorexicos las personas que van al gimnasio, el concepto es mucho más amplio.
Hoy en día, para gran parte de la población, el cuerpo es más importante que la mente; es excesiva la importancia que se le da a la imagen exterior, al culto del cuerpo. Y de ello surge,entre otre otras cosas, lo que se conoce como vigorexia. Se trata de un trastorno que distorsiona la percepción del propio cuerpo y lleva a los que la padecen, la mayoría varones jóvenes, a realizar compulsivamente ejercicios y consumir sustancias de todo tipo para aumentar su masa muscular. El consumo de esas sustancias provoca desde deficiencias en el hígado y el páncreas hasta cáncer de mama, de próstata y, en último término, la muerte.
Desde mi punto de vista, para erradicar este problema, en primer lugar habría que empezar por controlar Internet y los gimnasios, ya que se han convertido en los principales proveedores de pastillas e inyecciones para muscularse en poco tiempo, donde personas sin control sanitario ni medicamentos, incluso los propios monitores, prescriben sustancias que pueden resultar muy peligrosas. En segundo lugar,concienciar e informar a los usuarios del gimnasio de las graves consecuencias que tiene el consumo de este tipo de sustancias sobre el organismo mediante folletos, posters en los vestuarios, charlas, etc., ya que muchos vigorexicos desconocen los efectos secundarios de estas drogas a largo plazo y piensan que tomándolas siempre van a mantener esa condición física tan deseada.
Hay que tener en cuenta que este trastorno no sólo afecta negativamente al cuerpo, sino también a las relaciones sociales,limitándoles en gran medida, ya que estas personas suelen pasar más tiempo en el gimnasio, que con sus amigos, familiares,… Del mismo modo, este trastorno suele eclipsar el resto de inquietudes o aspiraciones, obsesionándose sólo por conseguir ese cuerpo tan voluminoso y definido, que normalmente quiere semejarse a algún modelo culturista. Así pues, también tiene repercusiones económicas, ya que este tipo de sustancias tienen un precio relativamente alto. En torno a 200-300 euros por ciclo, es decir, cada 2 o 3 meses.
No obstante, quiero mencionar que aunque cada vez hay más casos de vigorexia, no hay que generalizar y atribuir este trastorno a todos los usuarios de los gimnasios.
Por último, y como todos sabemos, resaltar que el ejercicio físico es fundamental para sentirse bien y el cuidar nuestro cuerpo está íntimamente relacionado con una buena autoestima, pero siempre dentro de unos límites.
Como todos sabemos, la vigorexia trata de un trastorno emocional donde las características físicas se perciben de manera distorsionada, al igual de lo que sucede cuando se padece de anorexia, pero a la inversa. Una persona que se ve siempre con falta de tonicidad y musculatura, lo cual la lleva a realizar ejercicio físico de manera obsesiva compulsiva y pesas cada día de manera continuada, padece de vigorexia, en la mayoría de los casos su cuerpo se desproporciona, adquiriendo una masa muscular poco acorde con su talla y contextura física.
Este trastorno o desorden psíquico asocia belleza con aumento de masa muscular. La mayor parte de las horas del día están dedicadas a realizar ejercicio físico y a pensar en poder llevar a cabo una dieta rica en alimentos proteicos para así aumentar la musculatura del cuerpo. Todo esto termina con el consumo de anabolizantes, y entonces, y como consecuencia, aumenta el riesgo de padecer enfermedades, lesiones hepáticas, cardiacas, disfunción eréctil, problemas de fertilidad y cáncer de próstata, entre otras.
El perfil de una persona que presenta este trastorno incluye puntualmente:
• Obsesión por un cuerpo musculoso, pero al extremo, ya que aunque ya lo haya conseguido, su visión esta tan distorsionada, que frente al espejo sigue viéndose débil.
• Distorsión de la imagen corporal
• Baja autoestima
• Entrenamiento con dedicación compulsiva y casi exclusiva, dejando de lado otros asuntos y eventos de orden social, laboral y cultural.
• Adicción a la báscula
• Tendencia a la automedicación
• Dieta muy alta en proteínas, en la mayoría de los casos la dieta va complementada con productos anabólicos y esteroides.
No cabe duda que los factores socioculturales, como el culto al cuerpo y los modernos cánones de belleza, son decisivos en el desarrollo de estos trastornos emocionales y de alimentación. Pero también hay ciertas alteraciones bioquímicas en los neurotransmisores a nivel cerebral relacionados con este tipo de patologías. Fundamentalmente el tratamiento debe ser del tipo psicológico, ya que se debe intentar modificar la conducta de la persona afectada, su autoestima y su pánico a un posible fracaso.
Javier Silvestre Sanchez
En nuestros días, la preocupación por el cuerpo, por el aspecto exterior o por alcanzar los vigentes cánones de belleza, mueve enormes cantidades de dinero, provoca ingente número de artículos periodísticos y de programas en medios audiovisuales, atrae la atención del público y ocasiona severas repercusiones sobre la salud. Genera una patología muy variada y frecuente que pone en peligro la vida de las personas, y consume muchos recursos públicos o privados en países similares al nuestro con enormes gastos directos, indirectos e intangibles. Existe un creciente interés por la dietética, la salud y el deporte en contraste con la vida sedentaria y la mala alimentación que se sigue. Se extienden conductas extravagantes como la ortorexia (alimentos puros o correctos), exageración de las dietas naturistas que pueden repercutir en la salud, u otras desviaciones similares que preparan el terreno para desembocar en un trastorno de la conducta alimentaria (TCA). Al tiempo que se incrementa el sedentarismo, para compensar, se crean actividades físicas artificiales acudiendo a los gimnasios. El ejercicio, así, puede tomarse como diversión para llenar el ocio, considerarse indispensable para mantenerse en forma “mens sana in corpore sano”, o alcanzar dimensiones patológicas. Las alteraciones en el esquema corporal han dado lugar a cuadros clínicos de diversa naturaleza, físicos y psíquicos, unos perfectamente identificados e integrados en las clasificaciones de las enfermedades mentales, y otros de ubicación oscura o aún no reconocidos como tales, que plantean dudas acerca de donde situarlos en el marco de la nosología. En este contexto, un problema importante es el concepto de Alteración del esquema corporal. La imagen corporal es un constructo (concepto) complejo, integrado por percepciones, creencias, pensamientos o actitudes hacia el cuerpo, pero también por las experiencias y sentimientos que el cuerpo produce y las conductas relacionadas
La vigorexia es denomina "la anorexia de los 90" es un trastorno distinto, no estrictamente alimentario, pero que sí comparte la patología de la preocupación obsesiva por la figura y una distorsión de la imagen corporal.
Aunque biológicamente hay explicaciones a estos trastornos, por desequilibrios en los niveles de serotonina y otros neurotransmisores cerebrales, no cabe duda de que los factores socio-culturales y educativos tienen una gran influencia.
Los que la padecen tienen tal obsesión por verse musculosos que se miran constantemente en el espejo y se ven enclenques. Sentirse de este modo les hace invertir todas las horas posibles en hacer gimnasia para aumentar su musculatura. Se pesan varias veces al día, y hacen comparaciones con otros compañeros de gimnasio. La enfermedad va derivando en un cuadro obsesivo compulsivo que hace que se sientan fracasados, abandonen sus actividades y se encierren en gimnasios día y noche. Por otro lado, estas personas tienen un alto riesgo de abusar de sustancias como hormonas y anabolizantes esteroideos.
Siguen dietas bajas en grasas y ricas en hidratos de carbono y proteínas con la idea de que así aumentará su masa muscular.
El sobreentrenamiento al que se someten estas personas les expone a una alteración del ritmo cardiaco normal, a un incremento de la presión arterial, fatiga generalizada, aumento del dolor muscular y articular, temblor de manos, nerviosismo, irritabilidad, disminución del apetito, trastornos del sueño, freno del impulso sexual, dolor de cabeza, importantes carencias nutricionales y pérdida de las reservas energéticas (por falta de aporte y aumento de las necesidades). Por otro lado, el exceso de proteínas que estas personas consumen, al metabolizarse en el organismo, se convierten en ácido úrico, un producto tóxico, lo que también va a afectar a la absorción del calcio (se elimina calcio por orina = calciuria), pudiendo dar lugar a largo plazo a problemas de osteoporosis.
Y desde mi punto de vista esta situación lo provoca la sociedad en la que actualmente vivimos ya que como también opinan profesionales como el profesor José Carlos Caracuel, presidente de la Federación Española de Psicología del Deporte, "será difícil acabar con la vigorexia mientras desde el cine, las revistas y la publicidad se preconicen valores sociales basados en una cultura de la imagen".
Como muy bien se puede observar en este video, la enfermedad de vigorexia es una enfermedad de las llamadas psicológicas que distorsionan la imagen corporal. Para nuestro protagonista nunca es suficiente, siempre quiere algo mas, que sobre pase el pecho de los abdominales y siempre se pone metas que para conseguirlas necesita sacrificar mucho de su tiempo libre y de su forma de vivir, además, la suerte (o no) que tiene es que su mujer comparte la misma afición que el, y probablemente la enfermedad.
Según Irene Martí González, estas enfermedades se presentan a causa de haber una distorsión de la imagen corporal, debido a diferentes factores que actúan en esta distorsión como pueden ser sociales, familiares, biológicos, etc. . Irene Martí González nos dice que la forma de actuar para prevenir, detectar y ayudar a eliminar esta distorsión errónea, hay que descomponer el cómo se forma la imagen corporal y actuar sobre ella.
Según Irene Martí González, la imagen corporal se conforma de tres componentes que son; percepción propia del sujeto, cognición-afectividad misma y el componente conductual.
Nosotros como futuros educadores podemos utilizar estrategias en las diferentes unidades didácticas para prevenir y detectar si uno de los anteriores componentes están deteriorados en los alumnos. Podemos utilizar técnicas para cambiar la percepción propia del alumno, la cognición-afectividad misma y su componente conductual mediante unidades didácticas de salud con hábitos alimenticios, unidades didácticas de condiciones físicas para su propia percepción y actividades en grupo, no competitivas y sin utilizar refuerzos negativos para tratar la cognición afectividad.
ALBERTO LLEDÓ QUILES
Pensar en el cuerpo humano como una máquina, en la que se busca solo el rendimiento, es un error.
Ya sea rendimiento motor o rendimiento estético, hay que tener en cuenta las variables que afectan a la salud y la alteran.
En el tema que tratamos, la vigorexia, es la obsesión por el músculo lo que pervierte nuestra salud. Llega un momento en que el cuerpo no da más de sí por naturaleza, y es cuando la mente obsesionada hace lo que haga falta:
Efedrina o Dinabol para ponerse fuerte, policolinosil para proteger el higado, nolvadex para evitar la ginecoplastia... ¿que cómo me entero de esto? Simplemente he visitado unos foros d culturismo.
Compruebo lo facil que es enterarse de todo esto, y no mucho más difícil es conseguirlo comprándolo a través de internet.
Y es que me llama la atención que no solo fastidias tu cuerpo consumiendo anabolizantes, sino que has de tomarte muchas otras cosas para proteger órganos vitales...
Es una enfermedad que sale cara par el cuerpo, y cara para el bolsillo.
Video 1:
Tener un cuerpo perfecto no es una broma, está todo en la cabeza. El espiritu de sacrificio, la concentración, el afán de superación.
Mediante estas palabras es capaz de concienciar a una persona que aparentemente está bien, sano y pasa a tomarse el culto al cuerpo como algo imprescindible incluso para tomar anabolizantes e incluso para “pincharse” una sustancia peligrosísima.
Esta persona pasa de intentar ponerse en forma a tomarse cualquier tipo de sustancia sin tener en cuenta los prejuicios y riesgos. Acaba enganchándose a los productos que el compañero le proporciona sin poder prescindir de ellos, ya sin tener ni siquiera un físico aceptable, pensándose él que si lo tiene.
Video 2:
Como se dice en el video, hoy en día nos basamos en estereotipos de personas que aparecen en la televisión, revistas… para algunos un hoby que trata de alejar de adicciones y presentar y tener un cuerpo sano a la vigorexia.
Los problemas que llevan a la vigorexia a la persona se observan por personas del entorno pero nunca por la propia persona ya que esta persona no ve el problema como tal, sino que ve un problema el no verse como él desea (cada vez mas grande).
Video 3:
Vigorexia, lo contrario de anorexia, se ven enclenques, son obsesiones de las que no se puede escapar fácilmente, les molesta un defecto imaginario que no existe como tal.
Son incapaces de aceptar su corpulencia.
En el ejemplo, aunque sabe el problema que padece no puede parar de hacer ejercicio.
Es increíble, pero claro está que esto sucede y por lo visto al salir a la calle, ocurre en bastantes personas. Yo creo, también por lo que me dicen amigos de otras regiones de España que esto ocurre sobretodo aquí en valencia, pero que cada vez se ha extendido por el resto de regiones. También viendo los videos se observa que ocurre en todo el mundo ya que los personajes de los videos son de diferentes paises.
INCREIBLE
José Luis Bravo Atienza
Según un artículo de Carmen Bañuelos4. “No hace más de diez años, sólo en ciertos ámbitos de superespecialistas o en algunas reuniones muy minoritarias, podía oírse hablar de la anorexia nerviosa.
Con mayor rareza todavía, de la bulimia nerviosa.Los ahora conocidos como trastornos del comportamiento alimentario parecía no existir. Pero ¿realmente existían?
Ni la prensa hablaba de ellos, ni los medios iconográficos se recreaban con imágenes más o menos sensacionalistas de anoréxicas, ni se manifestaba estado de opinión alguno referido a estos temas. Pero el estudi de trastornos alimentarios ha experimentado una rápida evolución en un breve espacio de tiempo.
En tan sólo una década se ha pasado de el esbozo en las descripciones de los síndromes, al planteamiento de teorías bastante sólidas. Este avance del conocimiento ha sido promovido por la urgencia de una sociedad que demanda más medios para tratar unas alteraciones que se han constituido en un grave problema sanitario, social y estético. Mas es cierto que algo está cambiando”
Por ello, y siguiendo en la línea de ésta autora, la sociedad valora tanto la imagen corporal, que muchas veces no somos conscientes de los peligros de llevar esta conducta a extremos. Bien sea LA ANOREXIA ó LA BULIMIA (obsesión hacia la extrema delgadez) ó LA VIGOREXIA (obsesión por el aumento de volumen del cuerpo), es altamente nocivo y peligroso para nuestra salud, y en muchas ocasiones pone en peligro la VIDA.
“La apariencia física es mucho más que sólo una forma corporal. Normalmente tendemos a creer que el perverso es el feo y que el bueno es hermoso. Así pues hay un trasvase del significado de lo físico al significado de lo comportamental y los rasgos físicos acaban convirtiéndose para los demás y para uno mismo en rasgos de personalidad” 4
Es decir, que llega un momento en el que tenemos más en cuenta las valoraciones que nos llegan del exterior, que lo que realmente pensamos sobre nosotros mismos. Con lo que terminamos convirtiéndolo en un rasgo de nuestra personalidad. Y sin querer, nos convertimos en “ESCLAVOS DE LAS DIRECTRICES QUE NOS LLEGAN DE LA SOCIEDAD”.
En el video dicen que “la vigorexia es un trastorno obsesivo compulsivo hacia la conducta de hacer constantemente ejercicio o rutinas de actividades en gimnasios y actividades deportivas”. Además dicen que las personas que más riesgo tienen de padecer esta enfermedad son los hombre de entre 18 a 35 años.
Buscando por google definiciones de vigorexia he encontrado:
La vigorexia es un trastorno alimentario caracterizado por la presencia de una preocupación obsesiva por el físico y una distorsión del esquema corporal (dismorfobia). Existen 2 manifestaciones: la extrema actividad del deporte o, la ingesta o comedor compulsivo para subir de peso pero en el espejo verse esqueléticos y seguir comiendo más. Aunque los hombres son los principales afectados por la vigorexia, es una enfermedad que también afecta a las mujeres. La vigorexia lamentablemente ha aumentado de cifras pues antes solo 2 de cada 10 la sufrían ahora es 4 de cada 10, pues lo que empieza con una simple idea de subir de peso puede ser una idea mortal .La baja autoestima, convulsiones, mareos, dolores de cabeza y taquicardias son síntomas de este desorden. Es más mortal que la anorexia y bulimia, ya que sólo puede estar en el cuerpo o el enfermo puede durar con este trastorno máximo 6 meses (definición de vigorexia en wikipedia a 5/06/2008).
El dato de que la vigorexia es un trastorno con gran mortalidad (puede ser mortal tan solo a los 6 meses de padecerse), choca con el último video, en el que se observa como el hombro que aparece en el padece esta enfermedad desde hace varios años.
Otra definición encontrada en la web es la siguiente: “La vigorexia se define de momento como la situación creada a partir de una excesiva práctica del deporte y de una obsesiva persecución de la belleza física” (en www.trainermed.com a 05/06/2008). En estamisma página web se confirma el dato de que la edad de mayor riesgo de padecer este trastorno es de 18 a 35 años, y que además los hombres padecen esta enfermedad en mucha más proporción que las mujeres.
En la página www.dmedicina.com definen la vigorexia como: “Es un trastorno mental no estrictamente alimentario, pero que sí comparte la patología de la preocupación obsesiva por la figura y una distorsión del esquema corporal” (a 05/06/2008). En la misma página aparecen los signos más frecuentes: “Mirarse constantemente en el espejo y aún así sentirse enclenques, invertir todas las horas posibles en hacer deportes para aumentar la musculatura, pesarse varias veces al día y hacer comparaciones con otras personas que hacen fisicoculturismo, la enfermedad deriva en un cuadro obsesivo compulsivo, que hace que el vigoréxico se sienta fracasado, abandone sus actividades y se encierre en un gimnasio día y noche, también siguen dietas bajas en grasas y ricas en hidratos de carbono y proteínas para aumentar la masa muscular, por lo que corren mayor riesgo de abusar de sustancias como hormonas y anabolizantes esteroides.”
Aunque existe una gran cantidad de páginas web que hablan sobre este problema, no me quiero extender mucho más y solo voy a aportar la última definición. “La adicción al ejercicio o vigorexia es un trastorno en el cual las personas realizan prácticas deportivas en forma continua, con un fanatismo prácticamente religioso, a punto tal de poner a prueba constantemente su cuerpo sin importar las consecuencias. Podemos encontrar aquellos que sólo buscan la figura perfecta influenciados por los modelos actuales que propone la sociedad, y aquellos deportistas que sólo quieren llegar a ser los mejores en su disciplina exigiendo al máximo a su organismo hasta alcanzar su meta.” (en www.latinsalud.com a 5/06/2008).
En la última definición se incluyen como vigoréxicos a los deportistas obsesionados por mejorar su marcas y conseguir alcanzar el éxito además de a las personas excesivamente preocupadas por su imagen corporal.
Se puede concluir diciendo que la vigorexia es un trastorno que afecta a la percepción de la propia imagen corporal y se manifiesta con una excesiva práctica de actividad física y un estricto control de la alimentación.
Por último quiero hacer una reflexión personal sobre este tema. Estos videos los vimos en una de las prácticas de la asignatura de deporte y recreación. Al debatir sobre los mimos, surgieron varias preguntas interesantes. Algunas fueron, ¿las personas pueden obsesionarse con el deporte sin necesidad de padecer trastornos de percepción de la imagen corporal? ¿El deporte de élite fomenta la obsesión por el deporte en sus practicantes? Creo que con las definiciones aportadas se puede aclarar un poco todo esto. Desde mi punto de vista, el deporte de élite repercute sobre los deportistas haciendo que se obsesionen por ser cada vez mejores. Sin embargo, este es un problema oculto socialmente. Cuando esta obsesión por el deporte, traspasó a otras esferas de la práctica deportiva que implican a más número de personas ha sido cuando se ha expuesto el problema públicamente. La primera vez que escuché hablar de vigorexia, esta hacia referencia a personas que quieren aumentar su masa muscular en gran medida (como el hombre del tercer video). Sin embargo, en la actualidad el concepto de vigorexia abarca un amplio abanico de obsesiones y trastornos. No solo son las personas que quieren aumentar su masa muscular, sino aquellos obsesionados con el ejercicio físico y con obtener un cuerpo acorde con los cánones de belleza actuales.
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